La Alegría es una forma de vivir, es un estado del ánimo, de
la mente, del alma. Es una realidad que no se describe fácilmente porque forma
parte de la mente, y también del alma. Es uno de los mejores aliados que
tenemos para lograr nuestras metas, nuestras victorias.
Hay una frase muy antigua que dice: “El que es alegre obra
el bien, gusta de las cosas buenas y quiere agradar a Dios. El triste pierde el
sentido de la vida y obra el mal sin quererlo”.
La Alegría sana (no la artificial, producto de fármacos o de
alcohol u otros estados transitorios) produce en el cuerpo unos beneficios
únicos y que debemos valorar.
Quien se siente alegre genera una serie de sustancias
internas de tipo endorfinas (disminuyen la sensación de dolor), factores
antioxidantes (que ayudan a preservar las células) y según estudios recientes,
factores que inhiben los oncogenes (relacionados con la aparición de tumores).
Estos efectos fisiológicos conocidos, además del bienestar mental que aumenta
el rendimiento en el trabajo, hace llevadera la rutina laborar y familiar y nos
ayuda a perseverar en nuestras metas, hace que la alegría sea un elemento
importante en nuestra vida.
Junto con esta, la Risa también trae unos grandes beneficios
a nuestro organismo. Se dice que estadísticamente un niño menor de
tres años se ríe más de 100 veces al día y un adulto en promedio ríe 15 veces.
Debemos tratar de superar esa media ya que la Risa trae grandes beneficios a
nuestro cuerpo.
·Ejercicio: con cada carcajada se ponen en
marcha cerca de 400 músculos, incluidos algunos del estómago que sólo se pueden
ejercitar con la risa.
·Limpieza: se lubrican y limpian los ojos con lágrimas. La carcajada
hace vibrar la cabeza y se despeja la nariz y el oído. Además, elimina las
toxinas, porque con el movimiento el diafragma produce un masaje interno que
facilita la digestión y ayuda a reducir los ácidos grasos y las sustancias
tóxicas.
·Oxigenación: entra el doble de aire en los
pulmones, dejando que la piel se oxigene más.
·Analgésico: durante el acto de reír se liberan
endorfinas, los sedantes naturales del cerebro, similares a la morfina. Por
eso, cinco o seis minutos de risa continua actúan como un analgésico. De ahí
que se utilice para terapias de convalecencia que requieren una movilización
rápida del sistema inmunológico.
·Rejuvenecedora: rejuvenece al estirar y estimular
los músculos de la cara. Tiene, además, un efecto tonificante y antiarrugas.
·Facilita el
sueño: las
carcajadas generan una sana fatiga que elimina el insomnio.
·Elimina el
estrés: se producen ciertas hormonas (endorfinas y
adrenalina) que elevan el tono vital y nos hacen sentir más despiertos.
Dr. Miguel Ángel Gutierrez
Dr. Miguel Ángel Gutierrez
Medico Cirujano

Muy buen articulo!
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